En los últimos días, un medio de prensa local publicó un mensaje de “balance positivo”, asegurando que Rivera mantiene un tránsito estable y seguro pese a ser una ciudad de frontera abierta y con alto flujo vehicular y peatonal, especialmente en el centro. Según ese planteo, en esta época del año el movimiento se intensifica con el ingreso de turistas brasileños y argentinos atraídos por los Free Shops, sin que ello genere desorden en la circulación.
Sin embargo, la reacción de la gente en redes sociales dejó en evidencia una controversia fuerte: mientras se habla de orden y estabilidad, muchos vecinos describen un tránsito desorganizado, con imprudencias constantes y situaciones que sienten peligrosas en el día a día.
Lo “blindado” con datos (y lo que todavía no existe publicado para Rivera 2025)
Primero, una aclaración clave para ser justos con la información: al día de hoy, no está publicado un informe anual oficial de UNASEV con el análisis y totales departamentales de Rivera para 2025 (siniestros, lesionados y fallecidos del año completo). Por eso, cuando se habla de “cómo estuvo Rivera en 2025”, no se puede afirmar un total anual departamental con respaldo oficial público.
Lo que sí existe y es verificable son:
- Datos nacionales preliminares 2025 difundidos por UNASEV (cierre país).
- La tendencia nacional y los diagnósticos públicos que UNASEV viene señalando.
Uruguay 2025: suben las muertes y también la siniestralidad
A nivel nacional, el dato es contundente: en 2025 murieron 470 personas en siniestros de tránsito, frente a 434 en 2024, según cifras preliminares de UNASEV.
- Telenoche: 470 fallecidos en 2025 frente a 434 en 2024 (datos UNASEV) — ver nota
- Subrayado: 470 fallecidos en 2025 según datos preliminares UNASEV — ver nota
Y no es solo un número: desde UNASEV se ha señalado que el aumento no se limita a fallecidos, sino que existe un incremento sostenido de siniestros y lesionados en los últimos años, además de cuestionamientos sobre la falta de políticas lo suficientemente efectivas para revertir la tendencia.
- Análisis y debate: “preocupa el aumento de muertes y pocas políticas efectivas” — ver nota
En otras palabras: aunque en lo local se hable de “balance positivo”, el contexto país es de alerta. Y eso vuelve más exigente la pregunta local: ¿Rivera está realmente mejor… o solo está “menos peor” que otros?
El punto que enoja a la gente: “orden” que no se ve
La controversia se explica en una frase: la gente no mide el tránsito por publicaciones o mensajes. Lo mide por lo que vive todos los días. Y en Rivera se repiten reclamos con un patrón claro:
- Motos que aparecen por la derecha, se cruzan entre autos y hacen maniobras al límite.
- Celular al volante (y al manillar), como si fuera normal.
- Falta de respeto a cebras, preferenciales y cartelería básica.
- Zonas del centro con tensión permanente en hora pico, estacionamiento desordenado y apuro.
Este choque entre “lo que se dice” y “lo que se vive” es el corazón del debate. Porque para muchos vecinos, si el tránsito fuera realmente más ordenado, no haría falta discutirlo.
Si el problema es la imprudencia, ¿qué falla entonces?
Acá es donde el debate se vuelve incómodo pero necesario: si la imprudencia es la principal causa, la solución no puede quedar solo en “campañas” o “presencia” ocasional. La discusión real pasa por eficacia y constancia:
- ¿Se fiscaliza donde duele? (motos, celular, cruces peatonales, preferenciales).
- ¿Se fiscaliza con constancia? (no un operativo un día y silencio dos semanas).
- ¿La sanción cambia conductas? o solo genera enojo sin modificar hábitos.
Lo que la gente pide: menos relato, más resultados visibles
En redes, los reclamos suelen converger en lo mismo: organización real. Medidas que se vean y se sientan:
- Control fuerte a motos (maniobras peligrosas, conducción temeraria, documentación y casco).
- Fiscalización real del celular (en auto y moto), porque es un factor de riesgo constante.
- Protección del peatón: cebras y cruces con control y sanción cuando no se respeta.
- Señalización y pintura donde está gastada o confusa (porque lo básico también previene).
- Transparencia: reportes periódicos con zonas críticas y acciones concretas.
Conclusión: las preguntas que Rivera no puede esquivar
Se instaló la idea de un “balance positivo”. La gente, en cambio, responde: “en la calle no se nota”. Y la discusión queda abierta, porque hoy Rivera está llena de preguntas directas que merecen respuesta:
- ¿Realmente está más ordenado el tránsito en Rivera… o solo parece ordenado en el papel?
- ¿Los controles son suficientes, frecuentes y estratégicos?
- ¿Qué se está haciendo específicamente con motos y maniobras peligrosas?
- ¿Quién protege al peatón en los cruces más conflictivos?
- ¿Por qué, si se dice que hay orden, tanta gente siente lo contrario?
Porque cuando el tránsito está realmente ordenado, no hace falta convencer a nadie: se siente. Y si hoy genera debate, es porque todavía hay mucho por corregir.


