Un informe de la Agencia Brasileña de Inteligencia, elaborado junto a la Organización Internacional para las Migraciones, advierte sobre el aumento del tránsito de ciudadanos cubanos por Brasil con destino a Uruguay. Según el documento, la frontera entre Santana do Livramento y Rivera se consolidó como uno de los principales puntos de salida hacia territorio uruguayo, con más de 11.000 cruces registrados entre enero y octubre de 2025.
Un informe brasileño pone el foco en la frontera Rivera-Livramento
La frontera entre Rivera y Santana do Livramento vuelve a quedar en el centro de la agenda regional, esta vez por el crecimiento del flujo migratorio de ciudadanos cubanos que atraviesan Brasil y cruzan hacia Uruguay.
El dato surge del informe “Contrabando de Migrantes no Brasil: uma análise de inteligência”, elaborado por la Agencia Brasileña de Inteligencia, ABIN, en conjunto con la Organización Internacional para las Migraciones, OIM.
El documento analiza rutas migratorias, redes de facilitación, puntos de entrada y salida, y el rol que Brasil viene ocupando como país de origen, tránsito y destino dentro de movimientos migratorios complejos en América del Sur.
Más de 11.000 cruces hacia Uruguay en diez meses
Según la información divulgada a partir del informe brasileño, entre enero y octubre de 2025 se registraron más de 11.000 salidas de ciudadanos cubanos hacia Uruguay por el paso fronterizo entre Santana do Livramento y Rivera.
Ese volumen equivale a un promedio aproximado de 30 personas por día utilizando el control migratorio integrado entre ambos países.
El dato no significa necesariamente que todas esas personas permanezcan en Rivera, sino que el departamento aparece como una puerta de entrada importante hacia Uruguay dentro de un recorrido migratorio más largo.
La ruta: de Cuba al norte de Brasil y luego hacia el sur
El informe describe que muchos ciudadanos cubanos inician su recorrido saliendo de Cuba hacia países con menores restricciones de ingreso, como Guyana o Surinam.
Desde allí, una parte del flujo ingresa al norte de Brasil, especialmente por los estados de Amapá y Roraima.
Una vez dentro del territorio brasileño, muchos migrantes continúan hacia el sur del país, recorriendo miles de kilómetros hasta llegar a Río Grande do Sul y cruzar hacia Uruguay por Santana do Livramento-Rivera.
El documento también identifica un aumento del movimiento migratorio por la zona de Chuí-Chuy, otro punto clave de conexión entre Brasil y Uruguay.
Brasil como país de tránsito migratorio
La ABIN sostiene que Brasil se ha consolidado como un país de tránsito dentro de rutas migratorias regionales.
Esto se explica, en parte, por la extensión de sus fronteras terrestres, que superan los 16.000 kilómetros, y por su ubicación estratégica en América del Sur.
En el caso de los cubanos, el informe señala que algunos ingresan a Brasil con solicitud de refugio, mientras otros utilizan permisos temporales de tránsito o desisten de trámites iniciados en Brasil para buscar protección o regularización en otros países, entre ellos Uruguay.
La preocupación: redes que lucran con la necesidad de migrar
Uno de los puntos centrales del informe brasileño no es criminalizar a las personas migrantes, sino advertir sobre las redes que se aprovechan de su situación.
La ABIN y la OIM señalan que el contrabando de migrantes es un fenómeno complejo, muchas veces difícil de medir, que puede involucrar intermediarios, traslados, alojamiento, cobros abusivos, promesas de regularización y rutas diseñadas para evitar controles.
Las autoridades brasileñas también advierten que estas redes pueden actuar de forma descentralizada y utilizar medios digitales, redes sociales o aplicaciones de mensajería para captar personas, ofrecer “paquetes de viaje” y coordinar distintas etapas del recorrido.
Rivera, una ciudad de frontera con nuevos desafíos
Para Rivera, el dato no pasa desapercibido. La ciudad ya tiene una dinámica fronteriza particular con Santana do Livramento, donde la circulación diaria de personas, trabajadores, comerciantes, familias y turistas es parte de la vida cotidiana.
Sin embargo, un flujo migratorio sostenido agrega nuevos desafíos para las instituciones locales y nacionales.
El punto central es cómo garantizar controles migratorios adecuados, atención humanitaria, acceso a información confiable y coordinación entre Uruguay y Brasil, sin caer en estigmatización hacia quienes migran por necesidad.
Un tema que requiere coordinación binacional
La frontera seca entre Rivera y Santana do Livramento facilita el tránsito cotidiano y la integración social, pero también exige una coordinación permanente entre autoridades de ambos países.
En materia migratoria, esa coordinación incluye controles documentales, intercambio de información, prevención de redes de tráfico de migrantes y protección de personas en situación de vulnerabilidad.
El informe brasileño plantea justamente la necesidad de respuestas integradas, con participación de organismos de seguridad, migración, asistencia social, derechos humanos y cooperación internacional.
No todos los migrantes están vinculados a redes ilegales
Es importante diferenciar entre migración y contrabando de migrantes.
Migrar no es un delito. Muchas personas salen de sus países por crisis económicas, persecución, falta de oportunidades, reunificación familiar o búsqueda de mejores condiciones de vida.
El problema señalado por el informe está en las redes que cobran dinero y organizan traslados aprovechándose de la vulnerabilidad de esas personas, muchas veces exponiéndolas a riesgos, engaños o situaciones de explotación.
El impacto para Uruguay
Uruguay aparece en el informe como destino o etapa de tránsito para parte de estos movimientos migratorios.
Eso puede generar impactos en trámites de refugio, residencia, acceso a documentación, empleo, vivienda, salud, educación y asistencia social.
Para ciudades fronterizas como Rivera, la llegada de personas migrantes también plantea desafíos locales: orientación, información, atención inicial y articulación con organismos nacionales.
Un debate necesario para la frontera
La información divulgada abre un debate importante para Rivera y para el país.
Por un lado, está la necesidad de controlar y combatir a las redes que lucran con la migración irregular.
Por otro, está la obligación de garantizar un trato digno a las personas migrantes, evitando discursos de rechazo o generalizaciones que puedan derivar en discriminación.
La frontera no solo es un punto de control: también es un espacio humano, social y económico donde se cruzan realidades muy distintas.
Rivera como puerta de entrada y punto de atención regional
El dato de los 30 cruces diarios de cubanos por Rivera muestra que el departamento no está al margen de los grandes movimientos migratorios que atraviesan América Latina.
La situación exige información clara, políticas coordinadas y una mirada responsable.
El desafío para las autoridades será atender el fenómeno con equilibrio: control frente a las redes ilegales, cooperación con Brasil y protección de derechos para quienes llegan buscando una nueva oportunidad.
En resumen
- Un informe de la ABIN y la OIM advierte sobre el aumento del tránsito de cubanos por Brasil hacia Uruguay.
- Entre enero y octubre de 2025 se registraron más de 11.000 salidas de cubanos por Santana do Livramento-Rivera.
- El promedio estimado es de unas 30 personas por día.
- Muchos migrantes ingresan al norte de Brasil por Amapá o Roraima.
- Luego recorren el país hacia el sur, especialmente hasta Río Grande do Sul.
- Rivera aparece como una de las principales puertas de entrada a Uruguay.
- También se detectó aumento del flujo por Chuí-Chuy.
- El informe alerta sobre redes de contrabando de migrantes, no sobre los migrantes como delito.
- El tema abre un debate sobre control fronterizo, derechos humanos, refugio y coordinación entre Uruguay y Brasil.
Fuentes:
Agencia Brasileña de Inteligencia, ABIN / Organización Internacional para las Migraciones, OIM / Búsqueda / Montevideo Portal / El Observador / Radio Migrantes.


