El Banco de Previsión Social volvió a cerrar el año con números en rojo y necesitó cientos de millones de dólares del Estado. El dato reabre una discusión incómoda: cómo puede seguir creciendo el déficit aun en un país con aportes laborales tan altos.
El déficit del BPS volvió a crecer en 2025 y obligó al Estado a transferirle casi US$ 500 millones para sostener el sistema. Según la información publicada, el resultado neto del organismo fue negativo en $ 8.874 millones, equivalentes a unos US$ 227 millones; si se consideran fideicomisos y utilidades de República AFAP, el rojo se reduce a $ 6.908 millones, unos US$ 177 millones. Aun así, el apoyo estatal total rondó los US$ 500 millones. 1
El dato que más debate genera
Lo que vuelve más sensible este tema es que Uruguay no parte de una carga baja de aportes. Al contrario: distintas referencias regionales ubican al país entre los de mayor presión sobre los salarios en América Latina. En una comparación de CIAT/BID/OCDE, Uruguay figuraba con una cuña fiscal superior al 30%, dentro del grupo más alto de la región. 2
Además, para la mayoría de los asalariados, el sistema ya exige un 15% de aporte personal jubilatorio y un 7,5% de aporte patronal. A eso se agregan los aportes al sistema de salud: el BPS informa un 5% patronal al Fonasa, mientras que el aporte personal varía según composición familiar. 3
Entonces, ¿por qué igual falta plata?
La explicación no pasa solo por cuánto se aporta, sino por la estructura del sistema. El BPS financia jubilaciones, pensiones y otras prestaciones en un país con envejecimiento poblacional, menos nacimientos y una relación cada vez más exigida entre trabajadores activos y pasivos. En términos simples: entra menos de lo que el sistema necesita para cubrir lo que paga. 4
También influye que no todo el empleo aporta de forma plena y continua. La informalidad, los períodos sin cotización y la menor densidad de aportes debilitan la recaudación, incluso cuando las tasas nominales son altas. 5
Un problema estructural, no solo contable
El déficit previsional no es una novedad aislada de 2025, sino un problema estructural que vuelve una y otra vez al centro del debate económico. Por eso cada aumento del rojo del BPS reactiva la misma pregunta: si los aportes ya son altos, ¿hasta dónde se puede seguir cargando sobre trabajadores y empresas sin afectar empleo, salarios e inversión?
Lo que se sabe hasta ahora
- El BPS cerró 2025 con resultado neto negativo de $ 8.874 millones. 6
- Considerando fideicomisos y utilidades de República AFAP, el déficit baja a $ 6.908 millones. 7
- El Estado igualmente tuvo que transferir casi US$ 500 millones al organismo. 8
- La mayoría de los asalariados aporta 15% personal y 7,5% patronal al componente jubilatorio. 9
- El Fonasa suma 5% patronal y aportes personales variables. 10
- Uruguay aparece entre los países con mayor carga sobre salarios en comparaciones regionales. 11
El dato deja un debate abierto y difícil de esquivar: si con aportes tan altos el sistema igual necesita cada vez más dinero del Estado, entonces el problema ya no parece ser solo de financiamiento, sino de diseño y sostenibilidad.
💬 Debate abierto
¿El problema del BPS se arregla aumentando la edad de retiro, bajando beneficios, combatiendo la informalidad o reformando todo el sistema? ¿Y hasta qué punto se puede seguir exigiendo más aportes en Uruguay?


