Ronald Araujo volvió. Y no fue solo un regreso deportivo. Fue un proceso personal, espiritual y emocional que comenzó con una expulsión en Londres, atravesó un viaje en solitario a Tierra Santa y tuvo una parada clave en Rivera, su ciudad natal.
La noche que lo cambió todo
El detonante fue la derrota 3-0 del Barcelona ante el Chelsea en Stamford Bridge. Araujo fue expulsado por doble amarilla antes del descanso y, tras el partido, las críticas en redes sociales se multiplicaron, incluso con ataques dirigidos a su entorno familiar.
Fuentes cercanas al jugador explicaron que la ansiedad “la arrastraba desde hacía meses”, pero ese partido fue el punto de quiebre. Días después, el capitán azulgrana decidió parar de manera indefinida.
Un descanso impostergable
El 1° de diciembre comunicó su situación al club. Durante casi un mes no pisó la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Se alejó de la presión, del ruido mediático y del ritmo competitivo.
Ni el club ni el jugador pusieron fecha de regreso. La prioridad era la salud mental.
El viaje en solitario a Israel
Pocos días después de hacerse pública su situación, Araujo emprendió un viaje a Tierra Santa. Visitó Jerusalén y Belén durante tres días. Fue solo.
El defensor riverense, de fuertes convicciones cristianas, buscó reencontrarse consigo mismo y con su fe. Ese gesto quedó reflejado en su celebración ante Albacete: se cubrió el rostro y miró al cielo, señalando que “la gloria no es para mí, sino para Dios”.
Rivera, refugio y raíces
Tras Israel, pidió viajar a Rivera. Allí estuvo quince días acompañado por un entrenador personal y un preparador físico, siguiendo un plan del Barcelona.
Fue un período de desconexión digital y reconexión con sus orígenes. Lejos del ruido de redes sociales, encontró calma antes de regresar a España el 27 de diciembre.
El respaldo de Flick y el vestuario
El entrenador Hansi Flick fue clave en el proceso. Nunca lo presionó. Se reunían cada pocos días para evaluar sensaciones. El alemán lo protegió incluso cuando el equipo sufría bajas en defensa.
En la final de la Supercopa de España ante el Real Madrid, Araujo ingresó apenas cuatro minutos para sostener el 3-2. Sus compañeros decidieron que fuera él quien levantara el trofeo. Fue una noche simbólica.
El regreso como titular y el gol
El 3 de febrero volvió a ser titular en la Copa del Rey ante Albacete. Jugó 78 minutos y marcó un gol. Terminó exhausto, con rampas, pero sonriente.
“Paso a paso”, repite Flick. “Step by step”.
Más que fútbol
La recuperación de Araujo no fue solo física. Fue un proceso de introspección, apoyo familiar —con un rol clave de su esposa Abigail— y respaldo institucional.
Desde Rivera hasta Barcelona, el mensaje es claro: la salud mental también importa en la élite.
Resumen
- La expulsión ante Chelsea fue el detonante de su crisis.
- Decidió parar por un cuadro de ansiedad en diciembre.
- Realizó un viaje espiritual a Israel.
- Pasó 15 días en Rivera reconectando con sus raíces.
- Volvió a ser titular y marcó gol en Copa del Rey.
Fuente: Información basada en cobertura internacional y declaraciones posteriores al partido de Copa del Rey (05/02/2026).

