La Asociación de Maestros de Rivera expresó su preocupación por una seguidilla de robos y actos de vandalismo en escuelas públicas del departamento. Denuncian pérdidas materiales, destrozos y falta de medidas suficientes para proteger a los centros educativos, donde los principales perjudicados terminan siendo los niños.
El reclamo fue planteado públicamente por AMDER, luego de varios hechos ocurridos durante el último mes en distintas escuelas de Rivera. Según informó Diario NORTE, la organización denunció hurtos reiterados, roturas, daños en infraestructura y la necesidad de mayor seguridad para proteger a estudiantes, docentes y comunidades educativas.
El presidente de AMDER, maestro Marcos Correa, señaló en declaraciones a Subrayado que la situación ya genera indignación entre los docentes. “No soportamos más los hurtos en las escuelas públicas y los únicos perjudicados son los niños”, expresó.
Escuela Nº 9: tres hurtos en apenas 30 días
Uno de los casos más graves denunciados ocurrió en la Escuela Nº 9, ubicada a media cuadra de una comisaría. Según AMDER, el centro educativo fue robado en tres oportunidades en apenas 30 días.
En la última acción delictiva, fueron hurtados tres equipos de aire acondicionado y otros tres resultaron dañados. Para una escuela pública, este tipo de pérdida no es menor: muchas veces los equipos son adquiridos con esfuerzo de la comunidad, beneficios, aportes de familias o gestiones realizadas durante mucho tiempo.
El daño no queda solamente en lo material. Cuando roban o rompen equipos de una escuela, quienes pagan las consecuencias son los niños, que después deben estudiar en peores condiciones, con frío, calor o salones deteriorados.
Escuelas 102, 110 y 113 también fueron afectadas
AMDER también denunció hechos en otros centros educativos de Rivera. En la Escuela Especial Nº 102, luego de dos hurtos de cables, el edificio volvió a ser vandalizado y sufrió daños materiales.
También se registraron destrozos en la Escuela Nº 110, donde hubo rotura de vidrios y daños durante el fin de semana. En la Escuela Nº 113, según el reclamo de la asociación, fueron sustraídas varias puertas.
La repetición de hechos en distintos centros muestra que no se trata de un episodio aislado. Hay una preocupación instalada en la comunidad educativa y un reclamo claro: las escuelas necesitan más protección.
Cuando no encuentran qué robar, rompen
Según explicó Marcos Correa, el problema no termina en el hurto. En varios casos, cuando los delincuentes no encuentran objetos de valor para llevarse, provocan destrozos dentro de los centros educativos.
“Cuando no encuentran lo que hurtar, vandalizan, rompen vidrios, y ese es un costo grandísimo para las escuelas”, sostuvo el presidente de AMDER.
Ese costo muchas veces termina recayendo sobre la propia comunidad educativa. Directores, maestros, familias y vecinos deben organizar beneficios, rifas o campañas para recuperar lo perdido o reparar lo dañado. Mientras tanto, los niños ven afectado su espacio de aprendizaje.
Escuelas con cámaras y alarmas, pero sin resultados suficientes
Desde AMDER también señalaron que algunas escuelas cuentan con alarmas y cámaras de seguridad, pero que esas herramientas no siempre alcanzan para evitar nuevos hechos o lograr respuestas efectivas.
Correa sostuvo que, aun cuando existen registros de cámaras, muchas veces las investigaciones no logran avanzar de forma concreta. Según explicó, en algunos casos se cuestiona la nitidez de las imágenes y las personas señaladas terminan en libertad.
Esto abre una discusión más amplia: no basta con instalar cámaras si después no hay un sistema efectivo de prevención, respuesta rápida, investigación y consecuencias.
Pidieron servicio 222, pero el costo sería demasiado alto
AMDER informó que solicitó la implementación del servicio policial 222 para reforzar la vigilancia en algunos centros educativos. Sin embargo, según explicó la asociación, la respuesta recibida fue que el costo presupuestal resulta demasiado elevado.
Este punto genera una pregunta inevitable: ¿cuánto cuesta reparar una escuela robada tres veces? ¿Cuánto cuesta reponer aires acondicionados, cables, puertas, vidrios y materiales? ¿Cuánto cuesta que los niños pierdan condiciones dignas para estudiar?
Si la seguridad preventiva se considera cara, el costo de la inseguridad también debe ponerse sobre la mesa.
La escuela no es solo un edificio
Una escuela pública no es únicamente paredes, puertas, cables o equipos. Es un espacio de aprendizaje, contención y encuentro para niños, familias y docentes.
Cuando una escuela es robada o vandalizada, se afecta a toda la comunidad. Se pierden recursos, se interrumpen rutinas, se genera miedo y se deteriora un lugar que debería ser protegido por todos.
Por eso, el reclamo de los maestros no puede quedar como una queja gremial más. Es un llamado de atención sobre la seguridad de los centros educativos y sobre el valor que la sociedad le da a la educación pública.
¿Quién responde por la seguridad de las escuelas?
La situación exige una respuesta coordinada. ANEP, Primaria, Ministerio del Interior, Jefatura de Policía, autoridades departamentales y comunidad educativa deben trabajar en un plan concreto para prevenir nuevos hechos.
No alcanza con actuar después del robo. Las escuelas necesitan medidas preventivas, patrullaje, iluminación, mantenimiento, respuesta rápida ante alarmas, seguimiento de denuncias y apoyo real para reponer lo dañado.
También es necesario analizar por qué algunos centros son atacados reiteradamente y qué medidas específicas se pueden aplicar en cada caso.
Qué deberían responder las autoridades
- ¿Qué medidas se tomarán para evitar nuevos robos en escuelas de Rivera?
- ¿Habrá refuerzo de patrullaje en los centros más afectados?
- ¿Quién repone los equipos, cables, puertas y materiales robados?
- ¿Qué pasa con las escuelas que ya tienen cámaras y alarmas, pero siguen siendo atacadas?
- ¿Se evaluará implementar vigilancia específica en los centros con mayor riesgo?
- ¿Qué respuesta recibirá AMDER tras el comunicado enviado a las autoridades?
- ¿Cómo se protege a los niños para que no sean los principales perjudicados?
El reclamo de AMDER
En su comunicado, la Asociación de Maestros de Rivera denunció los hechos de hurto y vandalismo en escuelas del departamento y exigió más seguridad.
La organización señaló específicamente el caso de la Escuela Nº 9, donde robaron tres aires acondicionados y rompieron tres más, siendo el tercer hurto en 30 días. También mencionó la situación de la Escuela Especial Nº 102, luego de hurtos de cables y vandalismo, y la Escuela Nº 110, donde hubo roturas durante el fin de semana.
El mensaje de los maestros es claro: las escuelas no pueden seguir quedando expuestas.
Resumen del caso
- AMDER denunció una seguidilla de robos y actos de vandalismo en escuelas de Rivera.
- La Escuela Nº 9 sufrió tres hurtos en 30 días.
- En ese centro robaron tres aires acondicionados y dañaron otros tres.
- La Escuela Especial Nº 102 fue afectada por hurtos de cables y vandalismo.
- La Escuela Nº 110 sufrió rotura de vidrios y destrozos.
- En la Escuela Nº 113 fueron sustraídas varias puertas.
- AMDER pidió más seguridad para los centros educativos.
- Se solicitó servicio policial 222, pero el costo presupuestal fue señalado como una dificultad.
- Los docentes advierten que los principales perjudicados son los niños.
Rivera necesita respuestas. Las escuelas públicas no pueden seguir siendo blanco de robos y vandalismo mientras los niños, maestros y familias terminan pagando las consecuencias. Cuidar una escuela es cuidar a toda la comunidad.


