La Dirección General Impositiva (DGI) avanza en un plan de modernización que incorpora inteligencia artificial para mejorar los controles y detectar inconsistencias fiscales, con el objetivo de reducir la evasión y ampliar la base de contribuyentes.
El nuevo enfoque apunta a cruzar grandes volúmenes de datos en tiempo real, utilizando herramientas tecnológicas que permitan identificar movimientos sospechosos, diferencias entre ingresos declarados y gastos, y actividades económicas no registradas.
La estrategia busca pasar de controles reactivos a un sistema más preventivo y automatizado, donde los algoritmos puedan señalar irregularidades antes de que se conviertan en incumplimientos graves.
Entre los datos que se analizan se incluyen operaciones bancarias, consumos, facturación electrónica y otros registros disponibles, lo que permite construir perfiles fiscales más precisos de los contribuyentes.
Desde el organismo destacan que la implementación de estas herramientas no solo apunta a aumentar la recaudación, sino también a generar mayor equidad en el sistema tributario.
Cómo funcionará el sistema
- Uso de inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de datos.
- Cruce de información entre ingresos, gastos y movimientos financieros.
- Detección temprana de inconsistencias fiscales.
- Mayor control sobre actividades no declaradas.
- Enfoque preventivo en lugar de solo sancionatorio.
El avance de la DGI marca un cambio en la forma de fiscalizar, con un sistema más automatizado y preciso, que busca cerrar espacios a la evasión en un contexto de creciente digitalización de la economía.


